Óscar C. Orellana
![]()
Esta web pretende ser, como dice el subtítulo, una mirada al mundo desde la sierra de Madrid; un cuaderno de bitácora escrito desde planteamientos rojos y verdes, socialistas y ecologistas, para contribuir a la construcción de una amplia y plural red de webs y blogs de ese espacio político denominado izquierda y/o centro izquierda, que permita hacer frente a la avalancha neoliberal y neoconservadora que intenta colapsar internet con manipulaciones y mentiras.
Tengo treinta y pocos años, trabajo como empleado público para el Ayuntamiento de Tres Cantos y soy, en estos momentos, concejal en Manzanares El Real (Madrid). Fui elegido concejal a propuesta del Partido Socialista dentro una candidatura de la izquierda plural. Realizo mi trabajo institucional en la oposición, enfrentándome a las políticas conservadoras y especuladoras de la derecha de la sierra de Madrid (que es muy, pero que muy de derechas y muy ligada a la especulación urbanística).
Mi trayectoria política esta ligada tanto al mundo sindical como al político propiamente dicho. Militante de CC.OO. desde que comencé a trabajar, he tenido diversas responsabilidades en este ámbito, siendo elegido tres veces representante de los trabajadores en el Comité de Empresa y Secretario General de la Sección Sindical de la Administración Local de Tres Cantos. Actualmente también formo parte de la Comarcal Norte de CC.OO. Madrid como responsable de Acción Sindical y Comunicación.
En política partidaria he formado parte de Izquierda Unida durante algunos años, para posteriormente participar del proyecto del espacio joven del Partido Democrático de la Nueva Izquierda. En la actualidad participo del proyecto del Partido Socialista en el pueblo donde vivo, Manzanares El Real, teniendo la responsabilidad local de Organización y Política Institucional y siendo miembro de la Comisión de Participación Ciudadana de la Federación Madrileña de Municipios.
También colaboro con el colectivo ecosocialista madrileño de reflexión y acción, Red Verde y soy miembro de Ecologistas en Acción.
Entre mis inquietudes se encuentra la historia y el periodismo, lo que me ha llevado a colaborar en diversos medios de comunicación, como El Otro Diario. Me gusta escribir y tengo en la actualidad dos ensayos a medio terminar, uno acerca de la extrema derecha española (para el cual me documenté durante un tiempo participando en sus foros, reuniones etc.) y otro acerca de los sectores cristianos de izquierdas. Cuando tenga mas tiempo espero terminarlos..., publicarlos ya será otra cosa.
Son varios, entre otros muchos, los valores sobre los que gira mi pensamiento socio-político y por tanto este cuaderno de bitácora:
-
Socialismo democrático. La defensa de un modelo social, basado en el bienestar colectivo y en las políticas de redistribución equitativa de los recursos, sigue siendo el pilar sobre el que debe girar cualquier proyecto progresista. La defensa de lo público como garantía de igualdad; el avance en los derechos de los trabajadores, con el sindicalismo de clase como un pilar básico en ese avance; y la construcción de un sistema de protección frente a los desmanes del llamado mercado libre, son esenciales en estos momentos de apoteosis de la globalización neoliberal y no deben ser aparcados en nombre de un supuesta modernidad. Soy consciente de que para lograr una amplia mayoría (social y electoral) que permita poner en marcha proyecto de transformación o reforma social, hay que aunar a diferentes sensibilidades de esto que llamamos centro izquierda: en ese espectro plural yo me situó en el centro de la izquierda.
-
Ecología. Es imposible entender cualquier proyecto de la izquierda, que aspire realmente a garantizar un nivel de bienestar social de los ciudadanos, sin tener en cuenta la necesidad de un desarrollo sostenible y respetuoso con el legado medioambiental que las generaciones pasadas nos han dejado y que tenemos la obligación moral, histórica y humana de traspasar a las generaciones futuras en el mejor de los estados posibles. Creo que en el ámbito individual, debemos tener en cuenta que con nuestros hábitos cotidianos, nuestras pautas de consumo y nuestras acciones -o inacciones- estamos decidiendo qué clase de sociedad o de medio ambiente tendremos. En el ámbito colectivo, toda decisión política o económica debe ser medida cuidadosamente, evaluando sus posibles consecuencias y aplicando en caso de duda el principio de precaución. Reitero que no se puede entender un proyecto de la izquierda para el siglo XXI, si no recoge los principios de la ecología política como una de sus fuentes básicas.
-
Radicalismo democrático. Las lecciones que debemos de sacar de la historia del siglo XX, me llevan a valorar como primordiales la defensa de las denominadas libertades formales (libertad de expresión, pluripartidismo etc.) si queremos denominar socialista, socialdemócrata, de izquierdas o social a cualquier proyecto. La falta de canales transparentes y de mecanismos de control (pese a sus imperfecciones en nuestros sistemas democráticos) son la mejor vía para el autoritarismo y el burocratismo. En el combate a las libertades individuales se encuentran todos los extremismos. Creo necesario ampliar los derechos de participación y de ciudadanía para garantizar un mejor democracia y una mejor corresponsabilidad de los ciudadanos en "la cosa pública". El camino de la eliminación de restricciones en derechos básicos por razones de sexo, raza o religión, debe ser continuado por la puesta en marcha de mayores instrumentos de participación colectiva.
-
Cristianismo de liberación. El sermón de la montaña marcó claramente el camino que Cristo señalaba. Y que la Iglesia (como institución histórica) no ha seguido en demasiadas ocasiones. Por eso me encuentro muy cómodo entre esas corrientes de la Iglesia (Católica en este caso) que reclaman la opción de los pobres y oprimidos como prioritaria. Y que reclaman que la Iglesia sea puente hacia la emancipación de los hombres y mujeres frente a las injusticias que asolan nuestro mundo. Las experiencias de la Teología de la Liberación, la Hermandad Obrera de Acción Católica o el ecocristianismo de Leonardo Boff son dignas de formar parte del centro neurálgico de la izquierda del siglo XXI.
En definitiva si me tengo que definir socio-políticamente (lo cual es muy complejo dado que esas posiciones se encuentran siempre en completa evolución y enriquecimiento con diferentes experiencias y aportaciones, que día a día se reciclan, lo haría como un sindicalistas de izquierdas, socialista y ecologista (y todas estas cosas a fuerza de ser cristiano o al revés). La palabra que creo que resume lo que yo creo que debe ser la izquierda del siglo XXI es ecosocialismo. Creo que por hay pasa el proyecto emancipador del nuevo siglo. Por la suma de las tradiciones rojas (la lucha de la clase obrera y los desfavorecidos), verde (el ecologismo y el pacifismo), junto al violeta (feminismo), etc. etc.
Creo que era básico y honesto, que diera una pinceladas sobre los valores sobre los que girará este cuaderno de bitácora. No lo escribo como sindicalista o como concejal. Ni tampoco como cargo público (o como uno que le ha tocado ejercer como tal en estos momentos). O tal vez lo hago como todas esas cosas a la vez, como persona comprometida con el entorno donde vivo (mi pueblo, mi trabajo, mi sociedad, mi planeta...) bajo una premisa que expuso en su día mi tocayo y admirado Oskar Lafontaine: "... el corazón todavía no cotiza en bolsa, pero si ocupa un lugar. El corazón late a la izquierda..."
Manzanares El Real (Madrid)
Septiembre de 2006


